lunes, 27 de marzo de 2017

ESO ES TODO



Llego por la mañana temprano a la D.A.T. Consejería de Educación, Sección Registros.
Me acerco a la mujer que está en el mostrador de información y le susurro:
-Por favor, ¿Para entregar los papeles de la jubilación?
La funcionaria en voz alta se dirige a su compañera del mostrador de enfrente,
-Mercedes,¿tienes tú ahí solicitudes de jubilación para este señor?
Ahora la cola formada frente al mostrador se vuelve a mirarme con cierta conmiseración.
Sí, soy yo, un señor que quiere jubilarse. 
Por primera vez en mi vida. Soy un protojubilado, con mi carpetilla bajo el brazo.
Miro la solicitud. Tres hojas a doble cara que me interrogan sobre la naturaleza de mi solicitud: ¿Es una jubilación forzosa? ¿voluntaria? ¿parcial? ¿Irremediable? ¿fatal?
Comienzo a rellenar datos sobre las casillas. Son once. ¿Empiezo por la izquierda o por la derecha? ¿Me sobrarán dígitos? ¿Me faltarán casillas?
¿A qué cuerpo pertenece? ¿Me pertenece aún mi cuerpo?
Que si aporto fe de vida laboral...¿Fe en la vida? ¿Es la vida laboral, vida?
Son la nueve de la mañana. Afuera llueve. Aquí dentro también llueve sobre mi corazón, como dijera el poeta. No, es que estoy sudando. He perdido la práctica en rellenar estos formularios.
Aquellas largas hojas de servicio donde debía escribir todos los pueblos de la provincia de Madrid.Los meses, los años, los trabajos y los días.
"Solicita a efectos de 1 de septiembre del corriente. Firmado en Alcalá de Henares a tal y tal...."
Ya no hay vuelta atrás. La sentencia está echada. La lenta pero inexorable maquinaria de la administración se ha puesto en marcha y no se parará.
Entrego los documentos con miedo, con aprensión.¿Lo habré hecho bien? La funcionaria del registro es amable sonríe y mete los papeles por una ranura que se los traga.
¿Los triturará?
-Los estoy digitalizando y se los devuelvo. Aquí ya no nos quedamos con papeles.
¿Mi vida digitalizada?. Treinta y cinco años en apenas 20 Kb.
-¿Ya esta todo?- Pregunto tragando saliva.
-Sí, ya le contestarán.Eso es todo.
¿Eso es todo? Suena fatal. Suena a definitivo.
Se acabaron los traslados, los viajes de aquí a allá en trenes, carreteras.No más  destinos. Se acabaron los trienios, los sexenios. Entramos en el tiempo continuo.
Salgo fuera. Quizá no vuelva más a aquí. Bueno la verdad es que hay muchos sitios a los que ya no volveré más.
Deja de llover. En una acacia  canta un pájaro como si frotara dos laminillas metálicas.
Sale el sol entre dos nubes que se retiran,también de puro grises, de puro viejas.
Eso es todo, amigos. 

6 comentarios:

Helen dijo...

Eso es todo. Y ese todo, ¡es tanto!

Pero se abre ante ti otro todo, seguro que tan lleno de entusiasmo como el que queda atrás. Porque si hay algo que aprendí de ti, seguro, ha sido a ponerle corazón a las cosas que uno hace. No siempre me sale tan bien como a ti, amigo, pero persevero. Este septiembre, empieza otra aventura.

Ernesto Olivares dijo...

Suena a muy mayor, pero tú estás atrapado en un cuerpo con el alma joven y el pensamiento también, con lo que disfrutarás de tiempo y salud para ver ese mundo de afuera del cole, y seguirás con tus filipicas como si tal cosa. Un abrazo compañero

Felipe Gutierrez dijo...

Besos amigos,jajaja

Profe de infantil dijo...

Felipe,la edad de jubilación, no tendría que llegar con la edad cronológica y sí con las ganas de seguir, a ti aún te queda mucho que enseñar a tus alumnos y a tus compañeros.
Eres muy especial.
Un beso

uge dijo...

Ja ja jaaa... a pesar de la nostalgia que esconden tus palabras, también producen risa, hay humor porque sabes lo que aún te queda por hacer, ¡tantas cosas que tienes pensadas y esas otras mil que van a surgir! Ese viaje en solitario, ese libro que aún queda por concretar, esas canciones para contagiar... Tu particular forma de ser maestro va a continuar en los capítulos siguientes, de eso no se libra uno tan rápido...
Así que... ¡eso no es todo, amigo!
ESTO ha sido ¡¡¡TAN SÓLO EL PRINCIPIO!!!
Y lo sabes.
Un beso.

Felipe Gutierrez dijo...

Gracias ,amigxs,con lectores como vosotrxs se ahorra uno ir al psicólogo,gracias por vuestra complicidad.