martes, 4 de julio de 2017

CONSEJOS PARA UN VERANO.





Querido amigo:

Si caminando por la ciudad te encontraras con una fresca sombra,y sobre una mesa de la calle una cerveza también fresca, tómala y pide otra. Manda a la mierda ese autobús que ,de todas formas , no te iba a llevar a ninguna parte.
 Cuando estés en tu casa,entorna la persiana de tu balcón y,tirado en tu cama, saca el pie desnudo entre las sábanas.
Si ,por casualidad, oyes que la muerte está rondando, dile que estamos de vacaciones.
No esperes, este verano, a que deje de llover para caminar por esa playa casi solitaria. Deja que te envuelva el atronador sonido de las olas y el olor a brea y la nostalgia.
Si tu amor palidece como el hielo de un polo,recuerda que sorbiste el dulce jarabe del pasado y aún te queda la nieve del recuerdo.
Cuando subas río arriba, busca una poza profunda y oscura y refresca allí tus pies y tus obsesiones.
Vivamos este largo y cálido verano antes de que vengan los canallas de siempre a traernos el frío y los temores.
Crucemos el puente sobre las aguas turbulentas,disolviendo el rencor de la última bronca con el azúcar del café.
Cierra los ojos cuando oigas los truenos de la tormenta de verano y respira el aroma de los pinos.
Rodea la isla de la Decepción y apróate al viento.
Duérmete siempre con un libro en las manos y abandónate a la pequeña muerte de la siesta.
Tiempo habrá para hacer cosas importantes, y si no que las hagan ellos,que son tan listos.
 Ya sabes que el verano es eterno mientras dura, como el amor, como el cigarrillo de un condenado.

miércoles, 14 de junio de 2017

EN LA COLA DEL PAN



Cada vez es más frecuente, mientras uno espera en ola cola del pan, tener que escuchar como alguien a tu lado,con el móvil en la oreja, trata de reconciliarse con su pareja o le cuenta a otro los resultados de su última revisión ginecológica.
Lo peor viene cuando la persona en cuestión, lejos de interrumpir la charla telefónica continúa la conversación  mientras pide una barra de pan bien cocida.
-No, un poco más cocida-Perdona, de eso ya hemos hablado , no me salgas por ahí...
-¿Algo más?
-Sí ,deme unas magdalenas-¿Pero cuándo te he dicho yo eso?,¡ no empecemos a exagerar! -sí,sí de esas de huevo.
-¿Algo más?
-¡Claro, claro que sí!
-¿Y qué le pongo?
-De eso nada, me estás poniendo de los nervios....Unos cruasanes de mantequilla..
La que ya está de los nervios es la dependienta que con las pinzas en la mano toca ya las castañuelas.
-Mira, vamos a dejarlo así,,
-¿Así le parece bien?
-Sí, ya he tenido suficiente con la escenita en casa de tu madre.
Luego le sigue una interpretación de mimo con la mano que le queda libre , no se sabe muy bien si dirigida al auditorio, a la dependienta o a su interlocutor telefónico.
El resto de la cola no sabe de qué parte ponerse y mueve la cabeza. Sin proponérnoslo hemos presenciado un reality al que no estábamos invitados.
Después, el protagonista se aleja por el pasillo de los congelados.Esta persona que defenderá con uñas y dientes su derecho a la intimidad, seguirá mostrando a todo el que quiera o no quiera oírle sus conflictos personales, o el estado de sus vísceras.

sábado, 3 de junio de 2017

SAN BLAS 1982


En 1.982 llegué a un colegio del barrio de San Blas. Un vetusto edificio de los años setenta con clases de amplio ventanales y unos chopos en el patio.
Ocupé la plaza que dejaba vacante una maestra que se jubilaba a los setenta años. Pasé algunas horas con ella en la clase. A ratos cerraba los ojos y dormitaba. Los niños la miraban y se sonreían mordisqueando el lápiz.
Aquel fue mi estreno como maestro. No puedo recordar más que momentos felices, descubriendo una profesión, que vaya usted a saber por qué, siempre me había fascinado.
Así  fue como  empecé a leerles cuentos de Gianni Rodari,a enseñarles canciones aprendidas en la Escuela de Magisterio de Pablo Montesinos…y  a aprender yo también, a escribir en la pizarra con letra redondilla de maestro y no con aquella letra ilegible de estudiante universitario.
A escribir cuentas, abecedarios,adivinanzas, dibujos con tizas de colores donde siempre había una casa con chimenea,  un árbol y un camino que  iba a cualquier parte. Y mostrarles los poemas de Machado:  …”una tarde parda y fría los estudiantes estudian. Monotonía de lluvia tras los cristales”
Y enseñarles a jugar en el patio a aquellos juegos que yo jugaba de niño: el rescatao, la pídola,  el escondite inglés.
Acostumbrarme al estrépito de platos y cucharas en el comedor, los niños con la nariz manchada de tomate.
Iba con ellos a la piscina del polideportivo un día a la semana y así aprendí a llevarlos en fila,  a apacentarlos como un pastor sin cayado.
Hacía con ellos una revistilla en clase con una imprenta de gelatina donde publicaba sus  cuentos con su propia letra desgarbada .
Había un niño, uno de los más piezas, que me esperaba a la salida para que le diera una vuelta en mi coche nuevo. Yo con ese pequeño premio le chantajeaba para que hiciera la tarea que siempre se dejaba a medias.
Recuerdo tardes de sol entrando por las ventanas de la biblioteca y los libros de Sapo y Sepo, de Janosch , y la Historia Interminable y Momo y los cómics de Tintín. Era el comienzo de una era dorada de la literatura infantil, traída de Francia, de Bélgica, de Alemania, de Latinoamérica.
Al otro lado del cristal  pasaban veloces los años ochenta . Yo apenas pude vivir todo eso que cuentan las crónicas. Primero como opositor, luego como maestro y finalmente como padre a mí  LOS "FELICES AÑOS OCHENTA"me pillaron trabajando.
No me quejo, creo que me gustó más esa movida que la de Alaska y los Pegamoides.

Ahora estoy viviendo mis últimos días de escuela. Por suerte todavía no me duermo, yo no me tengo que jubilar con setenta años. Mis alumnos me dicen que por qué me jubilo.Yo creo que es así como debe ser. Cuando uno aún no se duerme en clase. Espero que a este aula que dejo vacante llegue un día   un maestro o una maestra joven  y dibuje en la pizarra una casa con chimenea,un árbol y un camino que vaya a cualquier parte.

domingo, 16 de abril de 2017

JOE NOMOLA,



Esta es la película que un colegio de Granada hizo sobre Joe Nomola.
A mí me pareció genial. Me pidieron un guión original y se me ocurrió localizarla" en Granada. Allí viajó el inefable detective con su ayudante Ricky Capuccini.
El secuestro de una maestra es el misterio que tuvieron que resolver.
Los interpretes geniales. Y eso que son chavales de 4º de Primaria.
El maestro, Jose que les dirigió un crack.

JOE NOMOLA LA PELÍCULA.


Por otra parte, en este Blog "Actiludis" podéis encontrar las aventuras completas del inspector más cutre de la historia detectivesca.
PINCHA AQUÍ

lunes, 27 de marzo de 2017

ESO ES TODO



Llego por la mañana temprano a la D.A.T. Consejería de Educación, Sección Registros.
Me acerco a la mujer que está en el mostrador de información y le susurro:
-Por favor, ¿Para entregar los papeles de la jubilación?
La funcionaria en voz alta se dirige a su compañera del mostrador de enfrente,
-Mercedes,¿tienes tú ahí solicitudes de jubilación para este señor?
Ahora la cola formada frente al mostrador se vuelve a mirarme con cierta conmiseración.
Sí, soy yo, un señor que quiere jubilarse. 
Por primera vez en mi vida. Soy un protojubilado, con mi carpetilla bajo el brazo.
Miro la solicitud. Tres hojas a doble cara que me interrogan sobre la naturaleza de mi solicitud: ¿Es una jubilación forzosa? ¿voluntaria? ¿parcial? ¿Irremediable? ¿fatal?
Comienzo a rellenar datos sobre las casillas. Son once. ¿Empiezo por la izquierda o por la derecha? ¿Me sobrarán dígitos? ¿Me faltarán casillas?
¿A qué cuerpo pertenece? ¿Me pertenece aún mi cuerpo?
Que si aporto fe de vida laboral...¿Fe en la vida? ¿Es la vida laboral, vida?
Son la nueve de la mañana. Afuera llueve. Aquí dentro también llueve sobre mi corazón, como dijera el poeta. No, es que estoy sudando. He perdido la práctica en rellenar estos formularios.
Aquellas largas hojas de servicio donde debía escribir todos los pueblos de la provincia de Madrid.Los meses, los años, los trabajos y los días.
"Solicita a efectos de 1 de septiembre del corriente. Firmado en Alcalá de Henares a tal y tal...."
Ya no hay vuelta atrás. La sentencia está echada. La lenta pero inexorable maquinaria de la administración se ha puesto en marcha y no se parará.
Entrego los documentos con miedo, con aprensión.¿Lo habré hecho bien? La funcionaria del registro es amable sonríe y mete los papeles por una ranura que se los traga.
¿Los triturará?
-Los estoy digitalizando y se los devuelvo. Aquí ya no nos quedamos con papeles.
¿Mi vida digitalizada?. Treinta y cinco años en apenas 20 Kb.
-¿Ya esta todo?- Pregunto tragando saliva.
-Sí, ya le contestarán.Eso es todo.
¿Eso es todo? Suena fatal. Suena a definitivo.
Se acabaron los traslados, los viajes de aquí a allá en trenes, carreteras.No más  destinos. Se acabaron los trienios, los sexenios. Entramos en el tiempo continuo.
Salgo fuera. Quizá no vuelva más a aquí. Bueno la verdad es que hay muchos sitios a los que ya no volveré más.
Deja de llover. En una acacia  canta un pájaro como si frotara dos laminillas metálicas.
Sale el sol entre dos nubes que se retiran,también de puro grises, de puro viejas.
Eso es todo, amigos. 

jueves, 9 de marzo de 2017

INVIERNO





Este largo invierno
que nieva los almendros
que pone gris al sol
y a las nubes viejas.
¿Cuándo te irás
 y volverán los jilgueros
de corazón alegre
a cantar entre las ramas?

Este largo invierno
que no acaba nunca,
invierno de toses y bufandas
de fiebres y camas arrugadas...
con ese viento frío
preludio de la noche.

¿Cuándo, por fin, harás
el milagro de encender
las amapolas?

Invierno de mi vida 
que llegas lentamente
para no marcharte ya.

Al menos deja que
la nieve que cayó
sobre nuestras cabezas
nos traiga el breve resplandor
que alegra la cumbre
en la montaña.


Marzo ,2.017.

sábado, 25 de febrero de 2017

CAFÉ




Dicen que en el siglo XVII Londres se llenó de cafeterías. Funcionaban como los fumaderos de opio. Allí, los burgueses se tomaban treinta o cuarenta tazas de café de una sentada. Habían descubierto la euforia efímera de  la cafeína. Quizá también era una forma de soportar las miasmas pestilentes que emanaban del río Támesis.
Posteriormente alguna de estas cafeterías se transformaron en los primeros corros de transacción de valores mercantiles que darían lugar a la Bolsa Londinense. Todo acaba por corromperse finalmente.
Desde entonces en todo el mundo se abrirían grandes cafés burgueses, cafés de artistas, cafés de conspiradores, como el New york café de Budapest, la Confitería Colombo de Río de Janeiro, el Café Central de Viena, El Tortoni de Buenos Aires, Les deux Magots de París,A Brasileira de Lisboa,  la Maison Bertaux de Londres,El Café Imperial de Praga o el Café Einstein de Berlín.
No hay película o novela donde no aparezca una escena con taza de café: un vaquero apurando su pocillo de hojalata en plena noche mientras oye crepitar la hoguera, a la espera de un ataque sioux, o ese espía del KGB esperando una cita en la terraza de una brasserie parisina. Una camarera de cabello oxigenado ofreciendo una taza más a un oscuro gánster en un bar de carretera…
Madrid tuvo también una época dorada de cafeterías con aromas de café: Manila, California, Nebraska,Riofrío,Somosierra, De Torres…Lugares donde se mezclaba el olor a la mantequilla de la tostada con el café recién molido. Café servido en taza de loza y no en esos vasos de caña para mojar porras en que se sirve  hoy el café en todas partes.
El café ha tenido siempre un precio popular,dentro de lo que cabe. Yo tomaba café muchos sábados en la cafetería De Torres de la plaza de Ventas, frente a la plaza de toros. Allí unos camareros con botones dorados y galones de húsar polaco esperaban a los clientes, fajados con grandes e inmaculados delantales blancos.
La primera vez que me atreví a entrar,no tendría más de quince años, el camarero alto y calvo me miró con extrañeza y algo de displicencia.
-¿Qué va a ser?
-Un café cortado.
-¡Qué buen café!- comenté sin poder reprimirme.
Desde entonces siempre que me veía entrar me arrimaba un platillo de borde dorado y me servía mi café  con su cerquillo color canela, humeante y aromático.
Ya no existe esa cafetería que ocupa un desairado comercio de la cadena DIA.
Un buen café caliente, nunca templado, es un pequeño espacio de tiempo robado a la felicidad. Tan breve como esta, tan simple como ella.
Al salir de aquel pequeño templo laico que era la cafetería uno se subía el cuello del abrigo y se fumaba un cigarro camino de cualquier sitio. La euforia efímera de la cafeína hacía su efecto y esa mierda de día era un poco menos mierda.
Cuando a uno le da la tontería de pensar en qué será eso de la inmortalidad siempre acaba llegando a la misma conclusión: ¡qué insoportable coñazo!

Pero, eso sí; sería agradable poder volver del otro lado, de vez en cuando, para tomarse una taza de café.